AMAR SIN PEROS


Esto no es un “adiós”, ni es un “te quiero”. “Adiós” significa que no volveré a verte. “Te quiero”, para cualquiera, retenerte. Esto no es un “adiós”, ni es un “te quiero”. Es amar sin peros simplemente. Sin límites ni fronteras, sin distancias, lejos o cerca, existas en mi realidad o en mi mente. Amar lo que eres o quien eres, Amar tus zapatos, tu ropa interior, los vaqueros de ayer noche, las sonrisas que regalas, las lagrimas que desechas o el aire que te envuelve.

Esto no es un “nos vemos”, ni es un “quiéreme”. “Nos vemos” como dependencia. “Quiéreme”, solo, abandonado, sin amor propio, olvidado. Amar sin peros, condiciones, etiquetas o valores, volúmenes, espacios, silencios, entre letras o colores, acordes de guitarra, gritos sin sentido al infinito en lo alto de una montaña, una mirada que puede significar todo, algo o nada. Amarte cromáticamente de la Q a la W de la tristeza a la fantasía o cuando me cruce contigo solo un instante, un segundo por la calle aun sin reconocerte.

Esto no es un “vete”, ni es un “te odio”. “Vete” por que no puedo tenerte. “Te odio”, no quiero volver a verte, herido en el más amplio sentido del instinto de propiedad. Amar sin peros implica sin intenciones, reglas, protocolos, canciones de amor, rutina, sin dirección, hacia ti o para mí. Amar no como amor si no como algo más. Amar… simple, pura y llanamente. Amar como el caminar… disfrutando de lo que te encuentres, paso a paso a lo largo de la vida sin prisas y con retraso.

Seremos lo que queramos ser pero sin condicionarnos por amar indistintamente. Amar sin peros es amar, sin nada más, aun sin conocerte.